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Wilhelm Pahls

El Secreto de una vida abundante

Wilhelm Pahls war schon einige Jahre im Glauben, als er auf ein Geheimnis stieß. Bei einer Evangelisation litt er darunter, dass nicht mehr Menschen zum Glauben an Jesus kamen. Doch Gott machte ihm klar, worauf es ankam: "Lieber Leser, ich habe es nicht nur gelesen oder gehört, sondern ich habe es wirklich erfahren: Das Geheimnis eines gesegneten Lebens liegt in der Hingabe! [...] Wenn du Ihm deine Sünden bringst, dann wird dein Leben neu. Du wirst gerettet und ein Kind Gottes. Wenn du Ihm dein Leben bringst, dann werden andere Leben neu. Dann werden andere gerettet und Kinder Gottes."

4 Seiten, Best.-Nr. 501-22, Kosten- und Verteilhinweise | Eindruck einer Kontaktadresse



El Secreto de una vida abundante

Quiero hablar contigo de un tema maravilloso. Se trata del secreto de una vida abundante del cristiano.

Muchos años atrás tuve una experiencia que nunca olvidaré. Ya era cristiano por varios años. Mediante un buen libro evangélico, mis ojos fueron abiertos. Había reconocido mi estado pecaminoso, perdido, y me había decidido, conscientemente por Jesús. Él debía ser el centro de mi vida. Quería pertenecer a Él, a Él quería servir y llevar el fruto para la eternidad.

Pero, después vinieron años en los cuales tuve aun mayor anhelo de ser usado por Dios. De una hora muy especial, que cambió mi vida, quiero contarles ahora.

Yo había sido invitado como orador a una evangelización. Los primeros días de este evento ya pasaron. Yo sufría porque no podíamos experimentar más respuestas a nuestras oraciones, porque no había más gente que encontrara a la fe viva en Jesús. No había dicho Jesús, en Mateo 3,10: “... todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado al fuego”. Yo tenía muchas preguntas.

De repente me di cuenta que yo mismo era el obstáculo. Entonces empezó una larga “charla” con el Señor, horas de las cuales me gusta acordarme. Qué bueno, que Dios conoce nuestros puntos débiles. Su gracia y su perdón permiten que siempre podamos empezar de nuevo. De ese tiempo hay una nota amarillenta en mi Biblia. Frecuentemente la tomo para leer de nuevo lo que había escrito aquella vez.

Algunas cosas, que están en esa nota, quiero citar aquí:

Lo que no se debía encontrar más en mi vida, era: Pensamientos sucios, no saber los límites, codicia, amor al dinero, odio, discordia, disputa, celos, ira, enojo, orgullo, presunción, inflexibilidad, rigidez, querer ser visto, querer mostrar superioridad, querer atraer la atención de otros, el deseo de ser elogiado. Preferir hablar de los errores de otros, en vez de hablar de sus virtudes. Tratar de dar mejor impresión de mí mismo, de lo que en realidad corresponde.

Ser incorregible, obstinación, egoísmo, afecto e intimidad indecente al otro sexo, comportamiento falto de sinceridad y fraudulento, evitar o encubrir la verdad, tendencia a la pereza, falta de interés en la salvación de otra gente.

Y al otro lado de la nota escribí: “Dios debe tener la oportunidad de hablar frecuentemente conmigo sobre estas cosas”. Seguro que hay otras cosas en mi vida, las cuales Él me quiere mostrar y que yo debo cambiar.

Yo quiero amar al Señor Jesús tanto, que no pueda evitar el hacer su voluntad. Él ha dicho en Juan 14,15 :”... y sus mandamientos no son gravosos”.

Quiero preguntarme frecuentemente: ¿Será que Jesús hubiese hecho lo que yo estoy planeando hacer? Si Él lo hizo, entonces quiero hacerlo también. Si Él no lo hizo, entonces tampoco lo haré. Si no vivo en su voluntad, no puedo esperar que Él me use a mí como su instrumento. Hasta que al fin ni encontraría la meta.

¡Mi vida debe estar dedicada a Dios: cada hora, cada día!

Mientras tanto han pasado muchos años, años de bendición: En muchas situaciones podía experimentar el obrar de Dios. He experimentado, cómo mucha gente encontró la fe viva en Jesucristo. La decisión que había tomado para mí, después de decidirme por Jesús, fue la mejor decisión de mi vida espiritual. Hoy miro atrás con gran gratitud. Muchas veces me alegro porque Jesús me ha mostrado “el secreto de una vida abundante” de una manera tan simple.

Querido lector, esto yo no he leído o escuchado, sino lo he experimentado realmente: ¡El secreto de una vida abundante está en la entrega! ¡De esto estoy convencido! Una vida feliz, abundante, y bendecida como cristianos solo podemos vivir, si nos entregamos a Jesucristo totalmente, si le seguimos de todo corazón y le obedecemos.

Dios no hace una excepción contigo. Él te espera, y, a que tú te decidas. Por favor piensa en lo siguiente.

  • Si tú le llevas a Él tus pecados, tu vida va ser renovada. Tú vas a ser salvo y serás un hijo de Dios.
  • Si tú le llevas a Él tu vida, otras vidas van a ser renovadas. Entonces otros van a ser salvados y van a ser hijos de Dios.

Dios te va a bendecir y usar, tú vas a ser una bendición para otros. A eso Jesús te invita hoy.

Wilhelm Pahls